miércoles, 3 de diciembre de 2014

Por favor, come con la boca cerrada.

Misofonia —del griego μίσος (misos): aversión, y φωνή (foné): sonido— o sensibilidad selectiva al sonido consiste en el decremento de tolerancia a los sonidos. Se cree que es un trastorno neurológico caracterizado por experiencias negativas que son solo resultado de sonidos específicos, ya sean fuertes o suaves.

Síntomas
Quienes padecen de misofonia se sienten comúnmente molestos, incluso furiosos, por sonidos tan comunes como los producidos por otras personas al comer, respirar, olfatear o toser. También por ciertas consonantes o por sonidos repetitivos. Los individuos que la padecen pueden desarrollar ansiedad intensa y conducta de evitación (eludir relaciones personales), lo cual puede propiciar la disminución de la socialización. Algunas personas pueden sentir impulso de imitar, mediante mímica, lo que escuchan.

Nivel-3     Persona con misofonia siente crecientes niveles de malestar psíquico pero no se involucra en cualquier respuesta física. La víctima puede estar vigilante a estímulos audiovisuales.
Nivel-4     Persona con misofonia se involucra en una mínima respuesta física sin confrontaciones o conductas de afrontamiento, tales como pedir a la persona que le molesta que deje de hacer ruido, discretamente cubriendo un oído, o por pasar tranquilamente lejos del ruido. No hay pánico o síntomas de pánico.

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